El proyecto comenzó con un análisis del recorrido del usuario para identificar los puntos de mejora en la experiencia de navegación. Se rediseñó la arquitectura de la información, reorganizando el contenido según las necesidades y prioridades de los visitantes para facilitar el acceso a productos, servicios e información institucional. Paralelamente, se desarrolló una nueva interfaz con un diseño moderno, adaptable a todos los dispositivos y alineado con la identidad de la marca. Durante el desarrollo del sitio se incorporaron llamados a la acción distribuidos estratégicamente en las distintas secciones, permitiendo que los usuarios pudieran realizar consultas de manera rápida sin importar el punto del recorrido en el que se encontraran. Además, la estructura técnica fue planificada para permitir la incorporación de nuevas funcionalidades, como un e-commerce, sin necesidad de rediseñar el sitio en el futuro.